Participé como directora de arte en el rebranding de Figary Learning, antes The Brightspark Group, acompañando la revisión creativa del proyecto y asegurando que la identidad propuesta fuera consistente con el tono que el cliente buscaba para la marca: confiable, enérgica y contemporánea.
El objetivo era alejarse de un lenguaje corporativo tradicional para construir una marca con más carácter, dinamismo y cercanía. El cliente buscaba una identidad visual audaz, expresiva y un poco irreverente, pero al mismo tiempo clara, profesional y escalable.
Para lograrlo, trabajé junto a los diseñadores Rizky Muhammad, Indira Rahma Devi, Yeison Dario Ojeda y, especialmente, Christine Arianne Salvador, quien desarrolló la propuesta final aprobada por el cliente.
El resultado fue una marca orgánica y flexible, con una paleta de alto impacto, recursos gráficos cercanos y un sistema visual capaz de transmitir energía sin perder claridad ni confianza.